UNIDAD MEDICA DE TAMPICO

Dr. Antonio Argáez Lam

argaezantonio@aol.com

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LITIASIS BILIAR

Es mayor en la mujer (2:1). La litiasis de colesterol representa más del 75% de los cálculos en los países occidentales y el 25% restante está representado por la litiasis pigmentaria constituida casi en su totalidad por sales cálcicas de bilirrubina no conjugada

La ecografía es el procedimiento diagnóstico de elección con una

Sensibilidad y especificidad en torno al 95%, que alcanza casi el 100% cuando

están presentes los tres criterios típicos: focos ecogénicos que dejan

sombra acústica y que son móviles situándose en posición declive. La

microlitiasis por su pequeño tamaño y ausencia de sombra acústica es la de

diagnóstico más difícil. La colecistografía oral ha pasado a ser una técnica

poco utilizada cuya indicación principal actual es valorar la función vesicular

antes de proceder al tratamiento disolutivo o a la litotricia. La radiografía

simple es capaz de demostrar cálculos calcificados en un 10-15% de los

casos y, ocasionalmente, la existencia de aerobilia o de una vesícula de por-celana.

El sondaje duodenal para el estudio microscópico de la bilis para

detectar cristales de colesterol es un procedimiento útil en el diagnóstico de

la microlitiasis.

TRATAMIENTO

Tratamiento quirúrgico

Colelitiasis sintomática. La colecistectomía es el tratamiento de

elección. El dolor biliar desaparece en más del 90% de los pacientes y los

síntomas dispépticos,aunque de forma más inconstante, lo hacen entre el

45%-75%. La colecistectomía laparotómica (“abierta”) electiva es una téc-nica

segura con una mortalidad inferior al 1% e, incluso nula, en numerosas

series recientes, aunque aumenta en enfermos de edad avanzada, en situa-ciones

de urgencia y si en enfermos mayores se acompaña de exploración

de la vía biliar principal. La morbilidad es muy variable, aunque la mayoría

de las series comunican cifras en torno al 5%. En su mayor parte son de

escasa importancia como infecciones de la herida quirúrgica o seromas.

Más trascendentes son ya la pancreatitis tras la exploración de la vía biliar

(1-2%) y la fístula biliar (0,7%). Pero la complicación más importante es la

lesión quirúrgica de la vía biliar, con una incidencia del 0,07% al 0,5%. La

frecuencia de litiasis residual en la vía biliar varía entre el 2 y 5% cuando se

usa colangiografía intraoperatoria y casi siempre ocurre en casos en que

esta es positiva. Desde su introducción, la colecistectomía laparoscópica

ha ido ganando aceptación y se ha convertido en la actualidad en el trata-miento

de elección de la colelitiasis en la mayoría de los centros. Sus con-traindicaciones

formales se han ido reduciendo de forma rápida y progresi-va,

y pueden en la actualidad reducirse a la existencia de hipertensión por-tal

grave, cáncer de vesícula y peritonitis. Son contraindicaciones relativas

que obligan a considerar e individualizar la elección de la técnica, la cole-cistitis

aguda (se considera absoluta si está evolucionada), las alteraciones

de la coagulación, la cirugía previa supramesocólica y el embarazo. Sus ven-tajas

respecto a la colecistectomía convencional incluyen un postoperatorio

Tratamiento no quirúrgico

El tratamiento no quirúrgico de la colelitiasis es de eficacia más

limitada fundamentalmente debido a dos razones. Por una parte, precisa

que se cumplan una seris de requisitos que lo hacen aplicable sólo a una

minoría de pacientes. Por otro lado, al no extirpar la vesícula, condiciona

una elevada tasa de recurrencia de la litiasis. No obstante, puede ser un

recurso a emplear en enfermos seleccionados.

Tratamiento disolutivo con ácidos biliares. Por vía oral únicamente

es efectivo en la litiasis de colesterol. El ácido quenodesoxicólico (AQDC) y

el ácido ursodesoxicólico (AUDC) disminuyen la secreción biliar de coleste-rol

y son capaces de transformar la bilis sobresaturada de este lípido en

insaturada, lo que promueve la remoción lenta y progresiva del colesterol de

los cálculos hasta disolverlos. La indicación principal del tratamiento diso-lutivo

es la litiasis oligosintomática (enfermos con síntomas dispépticos o

con dolor biliar leve e infrecuente) y, en menor medida, aquellos pacientes

sintomáticos que tienen alto riesgo quirúrgico o rechazan la cirugía. Final-mente,

puede considerarse en algunas litiasis asintomáticas si cumplen los

criterios ideales de eficacia, especialmente si existen factores psicosocia-les

favorables a una actitud activa. El tratamiento no está indicado en la

colelitiasis con dolor intenso y frecuente y en presencia de complicaciones.

Los pacientes deben reunir una serie de criterios de inclusión: 1)

Cálculos radiotransparentes, ya que la calcificación de los cálculos, demos-trada

por Rx simple o TC, impide la disolución del colesterol sobre todo si es

difusa o en forma de anillos. Un indicador excelente de la composición de

colesterol es la flotabilidad de los cálculos en la colecistografía oral. 2) Vesí-cula

funcionante, capaz de almacenar, concentrar y eliminar la bilis. El mejor

procedimiento y el indicado para evaluar la función vesicular es la colecisto-grafía

oral, aunque la ecografía antes y después de la estimulación vesicu-lar

permite verificar su vaciamiento y en consonancia, la permeabilidad del

cístico. 3) Cálculos de pequeño tamaño: Los que tienen un diámetro igual

o inferior a 5 mm son óptimos para indicar el tratamiento, aquéllos con

menos de 10 mm. son aceptables y la eficacia disolutiva disminuye nota-blemente

cuando su diámetro es superior, especialmente por encima de los

15-20 mm. y 4) Número de cálculos reducidos. Se calcula que alrededor del

20% de los enfermos con colelitiasis reunen los criterios anteriores para

poder ser tratados con ácidos biliares.

La dosis de AQDC es de 15 mg/kg/día y la del AUDC de 10

mg/kg/día, para tomar con las comidas y preferentemente con la cena,

pues durante la noche la vesícula permanece en reposo y la bilis es más lito-génica.

La duración del tratamiento es variable y depende de la respuesta al

mismo que debe seguirse mediante controles colecistográficos o ecográfi-cos

semestrales. La medicación debería suspenderse a los 6 meses si no

se observa ninguna respuesta o a los dos años

ACIDO QUENODESOXICOLICO ( SULOBIL CAP 150 MGR )

ACIDO URSODESOXICOLICO ) URSOFALK CAP.